18.8.11

María Mancini se va...

"Las mujeres tenemos un cuerpo diseñado para engatusar a los hombres". Lo he oído en la tele, no sé bien dónde. Y he sentido un terrible escalofrío. Porque, sea verdad o no, es terrible pensar o creer eso. Y, lo que es peor, caes en la cuenta de que, si no andas con tiento, tú misma lo has hecho alguna vez... o más. Recuerdo a una vecina que usaba el sexo como moneda de cambio con su marido y lo contaba orgullosa de sus habilidades.

Pero en realidad, lo que mejor sabemos hacer las mujeres, lo sepamos o no, nos lo permitamos o no, es amar sin condiciones. Claro que para hacer esto hay que ser muy valientes. Dejar el ego aparte, el afán de ganar, las ganas de que alguien sea mío... si, lo sé, ellos también, pero yo sólo sé de la parte que me toca. Y para amar, niñas, no vale mentir. Ni al otro ni a sí misma. No importa el resultado, quedarse o irse no es el problema, ni la solución. La única verdad es el amor. Y ése está dentro de ti, con o sin el otro.

Abrir el corazón y amar lo que es puede parecer un deporte de riesgo pero no hay que tener miedo porque cuando hay amor, nunca hay dolor, sólo quieres el bien y la felicidad de las personas a las que has abierto el corazón. Pero a las mujeres nos da miedo hacer esto muchas veces. Y entonces luchamos por parecer lo que no somos, por hacer lo que se espera de nosotras, invertimos una energía excesiva en controlar, en mantener una falsa seguridad, en alimentar una imagen bastante falsa de lo que somos, de lo que sentimos, de nuestras necesidades escondidas. Y nos convertimos en diosas a tiempo parcial infravalorando muchas veces la mujer real que somos que, a fin de cuentas, es la que vale porque es todo lo que tenemos. Y creo que, además, es mucho mejor que la diosa fingida.

Porque amar es un arte y cada persona un artista, sólo hay que coger los pinceles y perderle el miedo al lienzo en blanco, dejar que entren en tu corazón y no huir de lo que sabemos que nos haría bien. La sonrisa, la alegría, la pasión, no dependen de otra persona, ni la provoca otra persona; todas son cualidades que viven contigo, que viven conmigo, y que podemos regalar a las personas que queremos. Y ya se sabe que un regalo es un regalo y no se le pone precio ni se espera correspondencia. Amar no requiere esfuerzo. Resistirse a la vida nunca es un triunfo... Y los regalos que te da la vida, no importa si hay que esconderlos en el cajón secreto, son para disfrutarlos y agradecerlos a aquellos que nos los hicieron, y a nosotros mismos que supimos disfrutarlos y dejarlos libres y en paz.

El amor, como la milicia, rechaza a los pusilánimes... El arte de amar. Ovidio.


Éste es el estado real de nuestras vidas: respetabilidad, posesión y vacuidad y el problema de cómo ir más allá de eso. La mayoría no quiere hacerlo. Casi todos estamos satisfechos de ser como somos; es demasiado agotador descubrir algo nuevo, de modo que preferimos seguir como estamos. Y ésta es la verdadera dificultad. Tenemos muchísimas seguridades: hemos erigido muros a nuestro alrededor y sólo algunas veces llega un susurro desde más allá del muro; a veces hay una perturbación que pronto sofocamos. Muy pocos de nosotros queremos ir más allá de este proceso de autoencierro; todo lo que buscamos es una sustitución, la misma cosa en una forma diferente. Krishnamurti

En definitiva, que voy llamando a mi CEOalbañil porque yo ya no huyo más y este muro lo derribo. María Mancini ha muerto hoy. Yo soy la de la foto y me llamo Lola, soy débil, vulnerable, amorosa y algunas cosas más que no voy a contar aquí, porque se acabó el personaje. Me vuelvo al mundo real. Allí nos vemos y allí nos querremos.

5 dicharachos:

Nicolasa Quidman dijo...

Una pena, porque yo, convencida de que sois la misma, oyes. Igual de mujeres, igual de sabias, igual de dulces, igual de... bueno, qué te voy a decir que tu no sepas.

Un beso desde la distancia ;)

©Lola dijo...

Yo también te quiero... mucho ;)
Pero ahora no es buen momento para jugar a la diva, quiero ser de carne mortal (que obviamente lo soy) y además, parecerlo.

Federico Gómez dijo...

Bueno,Mancini... quiero decir..Lola; un placer heberte leido, y espero porque no, que algún día nos crucemos en la realidad.
Ojala que sigas en tu vida real transmitiendo ese buen rollo que transmites como "la Mancini", sobre todo hacia tus alumnos, que son jóvenes y lo necesitan.
Besos: Fede

Pepe Lozano dijo...

Dos cosas:

La primera es que me jode que María Mancini se vaya. Porque yo no tengo dudas de su identidad y porque lo que decía me abría puertas interiores que me ayudaban a sobrevivir... como hombre.

En este post, por ejemplo, hay una frase que va contra todo lo que me enseñaron "porque cuando hay amor, nunca hay dolor"

Esta frase haría la vida, mi vida, diferente.

En fin, con lo que me quedaba por aprender, y por hacer, no dudes que te echaré de menos.

Un beso y nos vemos pronto

Un beso

©Lola dijo...

La Mancini se va, pero yo me quedo contigo; sabes dónde están mi casa, mi blog (lolaurbano.wordpress.com) y hasta mi cachito de alma ;))
(Me contó alguien que sabe mucho de amor que, efectivamente, no duele. Cuando el cuchillo corta suavemente la mantequilla, entonces es que está lista para untar. Si el cuchillo tiene que pelear con ella...)