15.7.10

Madurito interesante...


... con el corazón helado, que diría la Martirio. Eran dos, de unos 55, año arriba, año abajo. El más alto, demasiado alto, hablaba con entusiasmo y su amigo, muy guapo, escuchaba atento.


Y lo hice, tío... miró a su amigo como esperando que le hiciera la ola. Pero su amigo sólo le miraba con los ojos muy abiertos. ¿Y cómo te atreviste? Yo no podría...

Verás, siguió contando, miraba la pastilla y ella me miraba a mí. Pensé que por un polvo no merecía la pena morir, ¿y si me da un infarto en plena faena? qué putada para la tía, ¿no?, pero luego también pensé si merecería la pena vivir sin el polvo. En fin, que me miré en el espejo y me dije: ¡Ave César! Y me la tragué.
Ahora a ver cómo te explico lo que fue aquello. Hasta la mañana siguiente me duró, no tan dura, pero sabes que me levanté y la tenía morcillona pero tirando a dura, decía mientras gesticulaba al modo de un monaguillo entrado en años tocando una campana muy pesada, sabes eso como cuando se te pone que...   De pronto el pavo me vio, yo debía tener cara de atenta porque me dijo: Perdona si te he incomodado, no te había visto. No me lo tengas en cuenta, que como tú no la necesitas...

Oh, bueno, pues no necesito nada, gracias, fui reaccionando porque no esperaba conversación (cuando viajo sola me gusta mirar y escuchar) y no te preocupes, he aprendido mucho, le dije con la mejor de mis sonrisas, y crucé la calle porque el semáforo ya estaba verde y de pronto, no sé porqué, me entró la prisa...

2 dicharachos:

Anónimo dijo...

Alegría, alegría que ya ha vuelto María.
ya echaba de menos -hace tiempo- leer algo que despierte una sonrisa, y más en los tiempos que corren.
Sobre la entrada... pues nada, en la linea de los carrefures; el caso es que hayas aprendido algo.
salud. El escultorcillo.

©Lola dijo...

Un beso, guapo ;)